Coreografía de boda y flashmob: cómo organizar al grupo

Una coreografía de boda o un flashmob reúne muchas veces a bailarines amateurs con poco tiempo para ensayar. La clave: un plan simple y claro que todo el mundo entienda a la primera.

Mantener formaciones simples

Con gente amateur, es mejor tener pocas formaciones muy legibles que figuras complicadas. Una línea, un corazón, dos grupos, un final con todos juntos: esas imágenes se componen a escala para comprobar que se sostienen.

Cada participante identificado por su color encuentra fácilmente su sitio al pasar de una formación a otra.

Simplificar los desplazamientos

La trampa del flashmob es el momento en el que todo el mundo se desplaza a la vez. Visualizar las trayectorias permite mantener desplazamientos cortos y sin cruces, fáciles de memorizar.

Puedes desfasar las salidas para crear un efecto de ola y evitar al mismo tiempo los atascos.

Compartir el plan con todo el mundo

El proyecto se comparte en modo lectura: cada participante visualiza su posición y sus desplazamientos desde su teléfono, y llega a los ensayos sabiendo ya cuál es su sitio.

Preguntas frecuentes

¿Sirve para principiantes?
Sí, es incluso lo ideal: el plan visual sustituye las explicaciones largas y permite que gente amateur memorice rápido sus emplazamientos.
¿Cómo transmitir la coreografía a los invitados?
El proyecto se comparte por invitación: cada miembro del grupo accede a él desde su teléfono.

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Prepara una coreografía de boda o un flashmob: organiza a un grupo amateur, coloca a todos, simplifica los desplazamientos y comparte el plan.

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